Enigma
«Dos de los caballeros más rápidos del reino querían casarse con la princesa, pero al rey no le gustaba ninguno de los dos pretendientes. Sin embargo, como quería parecer honrado y justo ante sus súbditos, decretó que su hija se casaría con el vencedor en una carrera de caballos. El afortunado sería aquél cuyo caballo llegase en segundo lugar. De esta manera el Rey se aseguraba que la carrera no se celebrase, puesto que ninguno de los dos jinetes querría ganar en estas condiciones. Pero la princesa fue muy astuta e hizo una sugerencia que le aseguró una competición limpia, como también su boda. ¿Qué propuso?»







