29 enero 2008

La mujer del viajero en el tiempo - Audrey Niffenegger

El último libro que ha caído en mis manos me lo le heído en un visto y no visto. Libro que regalé a mi madre por Navidades ya que una amiga mía después de leérselo lo fue recomendando fervientemente. Y lo que es más sorprendente: libro que me he leído yo antes que ella (un suceso paranormal que aparecerá en la sección Varios de los periódicos, estad atentos).

Varias veces lo había tenido ya en las manos en las librerías, pero siempre lo acababa dejando en su estante porque no me acababa de llamar demasiado la atención. El tema de los viajes en el tiempo, yo que soy fan de Regreso al futuro, era un tema delicado que podría convertir al libro en una simple historieta infantiloide si me ponía a comparar. Gracias a Dios —para este caso, la autora— no ha sido así.

Es un libro que me ha enganchado al principio, en medio y al final. Sobretodo al principio. La primera noche que lo pillé por banda estuve leyendo varias horas y por mí no hubiera parado, lástima que el sueño me venció. En cambio debo decir que a una amiga mía le enganchó al final y al principio nada: ésto va según cómo le pille a cada uno. La cuestión es que tiene gancho.

La novela nos narra la historia de Henry, él, un hombre que posee un genoma especial que le permite viajar en el tiempo: cuando menos se lo espera, a donde menos se imagina. Los saltos en el tiempo pueden ser de días, meses o años; tanto hacia el pasado como hacia el futuro. Pero este relato, no obstante, es una historia de amor y por consiguiente falta ella: Clare. Ella es la chica que desde su más tierna infancia se encuentra con este sujeto viajero del tiempo que tan importante será en su vida, pues es su futuro. Los dos tienen como sueño poder llevar una vida normal, una relación normal, cosa que se hace especialmente difícil con los saltos temporales de Henry (que los realiza como Dios lo trajo al mundo).

No cabe duda que es una historia muy original, a la que poco estamos acostumbrados. Además, está narrada desde dos puntos de vista: el de Henry y el de Clare. Al principio puede hacerse un poco lioso, pese a que cada capítulo te dice el día y el año en que ocurre la acción y quién lo narra, así como la edad de los protagonistas. Pero una vez acostumbrado a este hándicap, te haces con la historia muy bien.

Hay pocos libros que me lea rápido. Partiendo de este hecho, comprenderéis que el libro me ha gustado bastante y que sin duda, lo recomiendo. Lo describiré con un calificativo que he leído en la reseña y que resume un poco mi impresión global de la historia: fastinante.

28 enero 2008

Samuráis

Excelente corto de animación que hace alusión a aquello de: «En una guerra, no hay ni vencedores ni vencidos.»
Si es que pelearse no puede llevar a nada bueno...

26 enero 2008

Roland Barthes - El imperio de los signos

Hace un par de horas me he acabado de leer un libro que me regalaron para mi cumpleaños: El imperio de los signos, de Roland Barthes.

No sé cómo comenzar a hablar de este libro. No se parece a nada que me haya leído antes, o por lo menos a nada de lo que acostumbro a leer.
Para empezar no es una novela, sino un ensayo, y tal como dice su definición, en estas páginas lo que el autor pretende es desarrollar unas ideas, en este caso sobre el Japón. Y ése es su único objetivo. No prentende que aprendas nada nuevo, ni enseñarte las curiosidades que tanto suelen gustar de una sociedad tan diferente a las que estamos acostumbrados los occidentales.
El autor aborda Japón pero desde otra perspectiva, con conceptos como el vacío, la repetición, la nada, la forma, el signo...
¿Intenta buscar la esencia? Parece que sí, pero a la vez la esencia japonesa es la forma. En el interior hay vacío, todo es un envoltorio: las reverencias, el kabuki, el bunraku... ¿Qué contiene un espejo? Los espejos contienen la nada. Lo que se refleja en ellos no se queda, se va.

El autor habla mucho de haikus, esos poemas japoneses de 5, 7 y 5, sin rima. Uno que leí y que me gusta mucho, por ejemplo:

La luna llena
y sobre las esteras
la sombra de un pino.

Pues bien, cuando escribe parece que esté haciendo un haiku pero a lo grande: habla de ritos cotidianos japoneses como si fueran momentos etéreos, instantes que se desvanecen. Y me sorprende la capacidad de analizar y sacarle el trasfondo a cualquier cosa: desde unos palillos hasta las pachinko.

El libro contiene muchas fotografías, así como también citas. Una de las que más me ha gustado ha sido una de un maestro Zen que dice:

«Cuando camines, conténtate con caminar. Cuando estés sentado, conténtate con estar sentado. Pero sobre todo no confundas».

Es un libro que no sé cómo catalogarlo, no sé qué nota le merece.
Lo que está claro es que es diferente, profundo y nada fácil de leer. En muchas ocasiones he perdido el sentido y he leído palabras que no han logrado transmitirme el concepto que se le ha pasado por la cabeza al autor.
En fin, que es raro, escaso en su especie.

Por último os dejo un fragmento de la reseña, por si os llama la atención:
«...Barthes no es el turista que pasea por las calles, degusta la gastronomía o asiste a representaciones teatrales, sino el semiólogo que se afana por interpretar el significado y el significante. El resultado es un tratado sobre el signo, sus reglas y su belleza...» «...Ésta es una obra de culto para todos aquellos que aceptan el extrañamiento que supone la confrontación con la civilización japonesa. Su lectura nos obliga a desprendernos de nuestras referencias y códigos culturales para entrar en un mundo dedicado enteramente al signo.»

25 enero 2008

Nani


¡Ya he acabado los exámenes! Una avaluación menos, unas asignaturas menos (o unas asignaturas más, según como se mire). Y lo mejor de todo es que tengo más vacaciones de las que creía: ni más ni menos que la friolera de catorce días.
Si veis que empiezo a dilapidar mi tiempo, os doy permiso para que me lapidéis.

Dilapidar: Malgastar los bienes propios, o los que alguien tiene a su cargo.

Lapidar: Apedrear.


22 enero 2008

Untangle

Este mediodía me he pasado por la página de webmaníacos y me he encontrado que tenían linqueado un juego bastante interesante, al cual he estado jugando(hasta que la hora de ir a la biblioteca me ha sacado de esta cómoda y apacible butaca en la que estoy).
Se llama Untangle, y consiste en desenmarañar unos "puzzles" que simulan estrellas en el firmamento, haciendo que las líneas que unen unos puntos con otros no se crucen. Es muy entretenido, y con la musiquilla de fondo relajante, como que te metes más en el juego. Me ha dado tiempo a llegar hasta el nivel 12, que se corresponde con la imagen de abajo. Esta noche, cuando tenga tiempo, intentaré hacerme los 20 niveles que tiene.

21 enero 2008

Enigmas...

Visto que están de moda los enigmas últimamente, y llevo una temporada jugando a ellos con una amiga, he decidido bloguearlos para que pueda pensarlos todo aquél que quiera. Cuando alguien anote la respuesta correcta, buscaré uno nuevo para satisfacer vuestras mentes inquietas.
Para la inauguración, el primero va de asesinatos, que es la temática que más me gusta.

«Jaime parecía que estuviera dormido en su silla pero, en realidad, estaba muerto. Su mano cogía una pluma, y una nota en la que comunicaba su suicidio yacía en el suelo, cerca de él. El inspector se dió cuenta de que el cuerpo estaba muy relajado y pronto supo la causa: había una botellita de cianuro a sus pies. Se trata de un veneno que mata muy rápidamente. Además, parecía que hubiese sido él mismo quien hubiese escrito la nota de suicidio. Pero, cuando la autopsia afirmó que la causa de la muerte había sido efectivamente el cianuro, el inspector supo que se trataba de un asesinato. ¿Por qué?»

20 enero 2008

Meme

Hoy me voy a entretener un ratito con un meme sacado de memes.es Hace mucho que no hago pariditas de estas :P

1. Coger el libro más cercano, ir a la página 18 y transcribir la línea 4:
-taciones. En gran medida, todo lo apuntado se debe a un hecho capital:
2. A parte del ruido del ordenador, ¿qué más se escucha en este momento?
Nada más

3. ¿Cuándo te reíste por última vez?
Anoche, a las tantas.

4. ¿Qué hay en las paredes donde te encuentras ahora mismo?
En la pared de atrás hay un póster de la película "La casa de las dagas voladoras".

5. ¿Cómo estás vestido en este momento?
Como casi siempre que estoy en casa: pantalón de chándal, camiseta corta blanca y encima un polar. (No voy a poner foto de mí: quedaría muy poco glamouroso)

6. Algo que los bloggers no sepan sobre ti:
Depende de quién lo lea, lo puede saber todo o no saber nada. Lo primero que se me viene a la cabeza: me chiflan los caramelos de nata SNIPE. Me los daban cuando era pequeño y me pirraba por ellos, aunque no los suelo comer muy a menudo. Por cierto, ayer vi su composición y no llevan nada de nata. Lo máximo, un poco de leche en polvo. ¡Vaya timo!

7. ¿Cómo son tus manos?
Son grandes, con los dedos finos y delgados (de pianista, jejeje), las uñas bien cortas, y algún que otro padrastro de vez en cuando. Llevo un anillo en el dedo anular de la mano derecha y tengo una peca chiquitita debajo de la uña del dedo meñique de la mano izquierda.

8. ¿Qué ves desde tu ventana?
Desde la ventana que tengo al lado veo la barandilla de mi balcón. Veo Barcelona, veo San Adrián del Besós, veo Badalona. Puedo ver desde Montjuïc, pasando por las torres de Vila Olímpica y la torre Agbar, hasta la central térmica de San Adrián y el campanario del ayuntamiento de Santa Coloma. (Vivo en un quinto :P)
Lo que podría ver un día de tormenta

9. ¿Qué imagen podría definirte?

He estado pensando y no se me ocurre nada. Lo último que me han dicho: que con el corte de pelo que llevo y la barba le doy un aire a Jack de LOST. (¡Pedazo de piropo me han echao! ¡Os quiero!)

16 enero 2008

La universidad

Ya que la mayoría de los universitarios —y digo la mayoría porque hay algunos que no han empezado aún, como mi hermana (pero tú tranquila guapa, que ya te tocará.)— estamos en período de exámenes, qué mejor momento para ahondar más en el bello término que nos engloba: Universidad.

«Universidad» es una palabra que procede del latín universitas, voz que ya en el siglo XII se aplicaba a la hermandad de profesores y estudiantes, medievalmente llamada studium.
La palabra universidad tiene la misma etiología que universo: unus (uno) y verto (girado, convertido). Por lo tanto viene a ser algo como "convertido en uno".
En sus inicios, este término se utilizó para designar a cualquier asociación o comunidad orientada a un objetivo común.
En castellano se utiliza a partir del siglo XV. En 1505 se empezó a hablar de "universidad de estudio" en alusión a abarcar los conocimientos más importantes, en conexión con el concepto de universalidad de materias y gentes. No obstante, el término «universitario» no verá la luz hasta el siglo XIX.

P.D: ¡Ánimo a todos aquellos que estáis de exámenes! (Incluído yo)

13 enero 2008

Dios...

«Para las personas creyentes, Dios esta al principio. Para los científicos está el final de todas sus reflexiones.»

Max Planck (1858-1947 Físico Alemán)

10 enero 2008

Manolo Cabeza Huevo

No he podido parar de reír con estas bromas telefónicas. Se pasan "un huevo", nunca mejor dicho, pero te ríes a carcajada limpia. Sin desperdicio. Largo, pero vale mucho la pena.






09 enero 2008

Citas y frases del mundo farmacéutico (VII)

- Dame un frenadol HOT LINE ...
(o.O dish! Pobre... si es que se pasa el día enganchado al teléfono y ya no sabe diferenciar términos)



P.D: Esta frase es de hace tiempo. No me acordaba de que no la había puesto. Ahora mismo no estoy trabajando en ninguna farmacia, así que esta sección está "aplazadilla" hasta que en un futuro próximo (eso espero) pueda continuarla.

08 enero 2008

¿Que me parezco a quién, dices?

¿Queréis saber a qué personajes famosos os parecéis?
La página de My Heritage te ofrece varias opciones. Puedes crear desde tu arbol genealógico a comparar tu cara con la de algunos famosos —como la página es gringa, la mayoría de ellos ni te sonarán—. Tienes diversas opciones para mostrar tus parecidos, y te permite ir probando para ver a cuál te gusta más. A la hora de buscar la foto, influye mucho la posición de la cara que tienes, así que dependiendo de si pones una u otra, te saldrán unos personajes u otros totalmente diferentes. Yo, de todas las que me he hecho, me quedo la siguiente (aunque sólo me conozco a Enrique Iglesias. ¡Madre mía amantísima! ¡Me parezco a Enrique Iglesias en un 71%!)

06 enero 2008

Tokyo de día - Tokyo de noche

¡Feliz día de reyes a todos! ¿Habéis sido buenos este año?
Espero que los reyes hayan sido generosos con vosotros. Conmigo lo han sido bastante; no me puedo quejar.

Las siguientes fotos no son un regalo de reyes, pero las pongo ahora porque me he retrasado un poco en hacerlas. Son de un detalle que alguien tuvo conmigo en Navidad. Se trata de edificios de Tokyo en miniatura, de madera. Me encantó el regalo, porque aparte de que es algo friki, me recuerda a un juego de construcción de madera que tenía cuando era pequeño y me encantaba. [Muchas gracias ;)]



05 enero 2008

12 vueltas de hámster

Éste sí que tiene que acabar con un buen colocón. ¡Yo también quiero!

04 enero 2008

Nani



Ahora, como cada enero, llega el tiempo del estudio.

Tiempo de aprender... ¿y de aprehender?

Aprender
1. Adquirir el conocimiento de algo por medio del estudio o de la experiencia.

Aprehender

1. Coger, asir, prender a alguien, o bien algo, especialmente si es de contrabando.
2. Asimilar inmediatamente, llegar a entender.

03 enero 2008

Felices resacas a todos

Hoy que es día tres, y que seguro que ya todos volvéis a tener los estómagos en su sitio, me veo capacitado para postear este vídeo sin estimularos directamente el centro del vómito —en el bulbo raquídeo— y provocar que tengáis que ir corriendo al excusado.
De todas formas, es un poco asquerosete.

02 enero 2008

Glen Hansard & Marketa Irglova - Falling Slowly

Antes que nada —y por aquello de no ser maleducado—, Feliz 2008 a todos.

El último post del año pasado fue sobre cine. Así que para ser original el primero del año también va a ir sobre lo mismo. Año nuevo, vida nueva (o eso dicen).
Esta tarde he ido a ver una película que me había recomendado una amiga. Se llama Once, y el título vendría a ser la respuesta a la pregunta: How often do you find the right person? En mi caso la respuesta esta bastante clara, pero bueno, ese ya es otro tema.

En sí la película está bien. Este film irlandés trata sobre un músico callejero y una vendedora de flores. Los dos con sus vidas, los dos con otros empleos, los dos con ganas de algo más. ¿Algo que les merecerá la pena?
Lo que sí que siempre merecerá la pena será la música que les une.

Es una de las películas más sencillas que he visto. Una historia de algo que le puede suceder a cualquiera. Y demuestra que como en la vida, las cosas a veces, sencillamente, no acaban ni bien ni mal: simplemente acaban.

Con lo que más me quedo de la película son las canciones. En la peli hay muuucha música y bastante buena, por cierto. Sobretodo el tema principal, que es precioso. Esa canción, titulada Falling Slowly, ha sido el motivo de este post y del siguiente video, con el que acabo esta primera entrada del año.