28 febrero 2007

Bob Sinclar - Rock this Party

Porque me encanta la canción, porque desde hace tiempo es mi preferida y porque me encanta el videoclip.
Genial Bob Sinclar en todo lo que hace.

21 febrero 2007

El ladrón de tumbas (Antonio Cabanas)

Hoy me he acabado de leer El ladrón de tumbas, de Antonio Cabanas. La verdad es que nunca me había leído un libro que tuviera la temática del antiguo Egipto, y era una cosa que tenía en mente hacer desde hace ya años.
Un día de esos que estaba amargado por el estudio, cogí este libro que literalmente era el que tenía en la estantería más a mano y lo empecé. No tardó en engancharme.
Para quien le guste todo el tema de la religión y las creencias egipcias, en el libro encontrará centenares de referencias a ello, pudiendo extraer mucha información de él. Tiene montones de notas a pie de página aclarando las historias de los dioses, de sus vidas y linajes, como también aclaraciones de palabras utilizadas en el idioma original... Para el simple lector que quiera seguir la historia, esto a veces resulta un estorbo, sobretodo al inicio del libro, porque es donde más abundan. Al principio se curiosea para saber más pero el hecho de sacarte tanto de la lectura hace que pases muchas de largo. De todas maneras, a medida que avanza la novela, estas notas se van reduciendo en número, haciendo más fluída la lectura -cosa que se agradece-.
Me ha gustado bastante del libro el hecho de que aprendes cosas de la vida cotidiana egipcia, de las ideas que tenían sobre la muerte, sobre la salud y la enfermedad, entre muchas otras cosas.
Por lo demás, ha sido un buen libro con un buen final. Y dicen que todo está bien si acaba bien, así que nada... Si a alguien le interesa ésta temática, ya tiene un título más para apuntarse a la lista.
Os dejo la reseña del libro sacada de su contraportada:

<<El ladrón de tumbas es una novela que transcurre en las tierras egipcias durante el reinado de Ramsés III, el último de los grandes faraones. Un relato donde los personajes históricos se dan la mano con los ficticios para crear todo un fresco sobre el Antiguo Egipto en el que se detallan las costumbres de su vida cotidiana, en el que se describe la lucha por la supervivencia de sus clases más bajas y la guerra de intereses entre los estratos más poderosos, donde se recorren los callejones más oscuros de su capital administrativa, Menfis, pero que también captura toda la belleza de sus paisajes, plasma con precisión su riqueza arquitectónica, transmite la magnitud de sus ejércitos y el alcance de las batallas contra pueblos vecinos, y cautiva al lector al retratar todo el esplendor de la corte faraónica.>>


18 febrero 2007

Quedada SinplanB


En este post no escribiré mucho, porque son momentos que por mucho que uno intente contar nunca se puede explicar bien lo que se siente. Más vale una imagen que mil palabras: ésta resume bastante lo que fue gran parte del día de ayer, aunque pasaron tantas cosas que sería difícil escoger solo una foto para resumir todo.
Gracias a los que estuvieron porque me hicieron pasar uno de esos días especiales que uno recuerda siempre.

17 febrero 2007

Mòbil

Ayer por la tarde, como si de un arrebato se tratase, decidimos ir al teatro. Hacía mucho que no iba (diría que unos dos años), así que ya tocaba. Después de mucho pensar a qué obra iríamos a ver, finalmente nos decidimos por la que se había dicho en primera opción -cosa típica- : Mòbil.
Esta obra de Sergi Belbel, dirigida a manos de Lluís Pasqual, nos cuenta la historia de cuatro personas cuyas vidas estan unidas por el móvil. A todas horas y en todos sitios lo utilizan, cada uno por unos motivos u otros, pero todos coinciden en que es algo que ayuda a tener más cerca a las personas que quieres.
Clàudia (Rosa Novell) hace el papel de madre rica y pija, que siempre lleva un móvil último modelo en sus manos del cual ha de presumir delante de sus amigas. Tiene un hijo, Jan (Carles Francino) del cual depende todo el día. El pobre se siente agobiado por los constantes chantajes emocionales de su madre, pero ha de aguantarla si quiere seguir chupando del bote más tiempo.
Sara (Maife Gil) es otra madre divorciada que decide pasar una temporada separada de su hija Rosa (Marta Marco), que le regalará un móvil de última generación justo antes de que ella se marche de viaje, para así mantenerse en contacto. A partir de aquí parece que en vez de separarse estén más unidas que nunca a través del hilo telefónico.
La vida de estas dos familias se cruzarán en un atentado terrorista que se dará en un aeropuerto. Y dicen que las situaciones límite son las que más unen a las personas... y realmente habrá alguno que se una "más de la cuenta" con otro xDDDD.
El móvil les servirá para decirse que se quieren y a la vez para decirse que se odian. Les servirá de instrumento-trampolín para expresar todo aquello que no se atreven a decir a la cara. Además cabe recalcar que como progatonista de fondo, nos encontramos con una gran pantalla de "leds" (que en ocasiones te deslumbra) que hace de decorado dinámico: tanto nos puede mostrar una estación de tren como la pantalla del móvil de uno de los protagonistas.

En general, como opinión personal, me gustó bastante. La encontré bastante divertida, los monólogos que se marca Rosa son geniales y yo me partí con ella. Todos los actores lo hicieron francamente bien. Luego aparte, Carles Francino va luciendo su torso en gran parte de la obra, cosa que alegrará la vista a más de un@. La única pega fue que a veces la excesiva iluminación de la pantalla de fondo te molestaba, incluso a veces mareaba un poco jejejej. Pero por el resto, todo genial.
Esta obra aún la podréis encontrar hasta este domingo en la fundació Teatre LLiure (Pl. Margarida Xirgu) Por cierto, el Carles Francino actor no es el mismo Carles Francino de los telediarios, como habréis podido deducir, aunque no se si será su hijo o qué, porque al presentador nos lo encontramos por allí antes de empezar la obra :P

01 febrero 2007

¿No valgo... para nada?

«En cierta ocasión un discípulo se acercó a su maestro y le dijo:

-Maestro, me siento tan poca cosa que no tengo ganas de hacer nada. A menudo me dicen que no sirvo, que no hago nada bien, que soy torpe y bastante tonto. ¿Cómo puedo mejorar? ¿Qué puedo hacer para que me valoren más?

El maestro, sin mirarlo, le dijo:

-Cuánto lo siento, muchacho pero no puedo ayudarte, ya que debo resolver primero mí propio problema. Quizá después ... -Y haciendo una pausa, agregó: -Si quisieras tú ayudarme a mí, yo podría resolver este tema con más rapidez y después tal vez te podría ayudar.

-Encantado maestro, -aceptó el joven a regañadientes, sintiendo que de nuevo era desvalorizado y sus necesidades postergadas.

-Bien, -continuó el maestro, y quitándose un anillo que llevaba en el dedo meñique de la mano izquierda se lo dio al muchacho diciéndole: -Toma el caballo que está ahí fuera y cabalga hasta el mercado. Debo vender este anillo porque tengo que pagar una deuda. Es necesario que obtengas por él la mayor suma de dinero posible, y no aceptes menos de una moneda de oro. Vete y regresa con esa moneda lo más rápido que puedas.

El joven tomó el anillo y partió. Apenas llegó al mercado, empezó a ofrecer el anillo a los mercaderes que lo miraban con algo de interés hasta que el joven decía lo que pedía por él. Cuando el muchacho mencionaba la moneda de oro, algunos reían, otros le giraban la cara y tan sólo un anciano fue lo bastante amable como para tomarse la molestia de explicarle que una moneda de oro era demasiado valiosa como para entregarla a cambio de un anillo. Con afán de ayudar, alguien le ofreció una moneda de plata y un recipiente de cobre, pero el joven tenía instrucciones de no aceptar menos de una moneda de oro y rechazó la oferta.

Después de ofrecer la joya a todas las personas que se cruzaron con él en el mercado, que fueron más de cien, y abatido por su fracaso, montó en su caballo y regresó.

Cuánto hubiera deseado el joven tener una moneda de oro para entregársela al maestro y liberarlo de su preocupación, para poder recibir al fin su consejo y ayuda.

Entró en la habitación.


–Maestro, -dijo, -lo siento. No es posible conseguir lo que me pides . Quizás hubiera podido conseguir dos o tres monedas de plata, pero no creo que yo pueda engañar a nadie respecto del verdadero valor del anillo.

-Eso que has dicho es muy importante, joven amigo, -contestó sonriente el maestro. -Debemos conocer primero el verdadero valor del anillo. Vuelve a montar el caballo y ve a ver al joyero. ¿Quién mejor que él puede saberlo? Dile que desearías vender el anillo y pregúntale cuánto te da por él. Pero no importa lo que te ofrezca: no se lo vendas. Vuelve aquí con mi anillo.

El joven volvió a cabalgar. El joyero examinó el anillo a la luz del candil, lo miró con su lupa, lo pesó y luego le dijo al chico:

-Dile al maestro, muchacho, que si lo quiere vender ya mismo, no puedo darle más de cincuenta y ocho monedas de oro por su anillo.

-¿Cincuenta y ocho monedas? –exclamó el joven. –Sí, -replicó el joyero. -Yo sé que con tiempo podríamos obtener por él cerca de setenta monedas, pero si la venta es urgente no puedo ofrecer más.

El joven corrió emocionado a casa del maestro a contarle lo sucedido.

-Siéntate, le dijo el maestro después de escucharlo. -Tú eres como ese anillo: una joya, valiosa y única. Y como tal, sólo puede evaluarte un verdadero experto. ¿Por qué vas por la vida pretendiendo que cualquiera que se te acerca descubra tu verdadero valor? Y, diciendo esto, volvió a ponerse el anillo en el dedo meñique de su mano izquierda.»