22 julio 2006

Comic & Manga

Durante esta semana he estado haciendo un curso de "els Juliols" de la UB llamado «Dels superherois al manga: el llenguatge en els còmics».
Pese a que el año pasado ya hice un cursillo veraniego sobre inteligencia emocional y quedé bastante escarmentado (¡Nunca más!), este año al ver la temática de este curso no pude resistirme.
Llegué con la idea de que iba a encontrarme mucho otaku. Nada más lejos de la realidad. En verdad estaba lleno de frikis, pero FRIKIS con mayúsculas (aunque también había gente normal eh! bibliotecarias, educadores sociales,...)
Empezando porque ya la primera impresión (pese a que no se ha de juzgar por las apariencias) te encuentras con una clase de 60 personas, un poco más de la mitad son chicos, de los cuales hay 6 o 7 con pelo largo y coleta (sí sí, el típico delgaducho, pelo largo y gafas que te encuentras por la vida) pero que en este caso estaban concentrados.
Luego, como en todo grupo, están los típicos que siempre hacen preguntas, y que generalmente están en primera fila. ¡¡Válgame Dios!! Te piensas que sabes algo de cómic hasta que les oyes hablar. Entonces es cuando decides no abrir la boca en lo que te queda de curso... Ejemplo:
- Profe: Ésta página de aquí es de... a ver si me acuerdo...
- Alumno friki de 1ª fila: Spirou y los dioses (o algo así)
- Profe: Pues sí, tienes razón. Y ya que sabes tanto, ¿a que no sabes qué es lo que destaca de este comic?
- Alumno friki de 1ª fila: Que es el primero en el que aparece el personaje menganito... [oO NO WORDS]

Durante el curso hemos hablado durante tres días, obviamente, del cómic: su historia, orígenes, revistas, comic books, influencia en el mundo... Luego tuvimos un día íntegro dedicado al manga (Kawaiii!!!) y el último día vino un dibujante de cómic catalán que trabaja para el mercado francobelga (que es el 3r mercado en cuanto al tema se refiere) para hablarnos sobre la creación de una de sus páginas. Finalmente visitamos la escuela Joso, dónde vimos una exposición de originales de varios autores.

¿Con qué me he quedado? ¿Qué he aprendido?
Lo primero, que no se nada de cómic, y sobretodo, lo más importante: que llegar a publicar un cómic conlleva un trabajo inimaginable. Cuando compramos o tenemos uno entre las manos no somos realmente conscientes de todo el trabajo que hay detrás. No estaría mal hacer un pensamiento de vez en cuando...

P.D.: Tuve en mis manos una Shonen Jump (que para quien no lo sepa, se trata de una revista de manga semanal japonesa, dirigida a chicos de entre 12 y 18 años, que alcanza unas tiradas de 6.000.000 de ejemplares a la semana). ¡Eso no lo consigue aquí ni el Pronto! Son unas 400 páginas de papel reciclado -de varios colores- de mala calidad, por el módico precio de 2,5 - 3€ ¡Sí señores! Un tocho de semejantes dimensiones por una miseria de money. Para que España llegara a ese nivel... ay... para qué pensar si es imposible. También existe otra versión para chicas de similares características, la Ribon, que con frecuencia viene acompañada de regalitos tipo cajitas o joyeritos...
Se trata de que si eres un Shonen (chico de 12-18 años), pillas, te la compras, y te la lees a toda pastilla porque sin apenas darte cuenta tienes la de la semana siguiente encima, y luego ¡la tiras! (horror... :S) Porque claro, como pretendas guardarte 52 tochos al año ya te puedes ir saliendo de tu cuarto. Eres o tú o la revista. Supongo que ya sabréis con qué opción me quedaría yo...

1 Comments:

Blogger M said...

Qué cosas... ni siquiera te conozco, pero ahora sé que pasamos cinco mañanas en la misma clase en este curso. Esta entrada es viejísima, y vete a saber si leerás el comentario, pero me ha hecho ilusión toparme con tu texto. Me he reído con ganas cuando he reconocido el diálogo que tanto te impresionó... Yo era del grupito "de la primera fila", y mi amigo fue el megaexperto de Spirou.

5/5/08 22:45  

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